Si has estado controlando los niveles de azúcar en sangre —los tuyos o los de un ser querido—, al principio los números pueden parecer abrumadores. Quizás te preguntes: ¿Está bien un nivel de 110 mg/dL? ¿Y uno de 145 después de comer? ¿Debería preocuparme?
He aquí algo que te tranquilizará: los objetivos de glucemia se vuelven más flexibles a medida que envejecemos, sobre todo cuando se padecen otras afecciones de salud. Lo que funciona para una persona sana de 30 años puede que no sea el objetivo más seguro para alguien de 80 años que padece varias enfermedades crónicas.
Esta guía trata los siguientes temas:
- Gráficos sencillos que muestra los rangos normales de glucemia en ayunas, antes de las comidas, después de las comidas y los niveles de A1C
- En qué se diferencia lo “normal” para las personas mayores sin diabetes frente a las personas mayores con diabetes
- Cuándo debe llamar a su médico y cuándo acudir a un servicio de urgencias
- Consejos prácticos para el monitoreo para personas mayores, cuidadores familiares y programas de atención diurna para adultos
Este artículo ofrece información médica general basada en las directrices clínicas actuales. Consulte siempre con su médico cuáles son sus objetivos personales de control de la glucemia. La situación de salud de cada persona mayor es única, y solo su médico puede establecer objetivos que sean seguros y adecuados para usted.
Tabla resumen: Niveles normales de azúcar en sangre para adultos mayores
Utilice esta tabla solo como punto de partida. Es posible que su médico establezca objetivos ligeramente diferentes en función de su estado de salud general, los medicamentos que toma y el riesgo de sufrir episodios peligrosos de hipoglucemia.
Tabla 1: Valores objetivo habituales de glucemia para adultos mayores (mayores de 50 años)
| Situación | Sin diabetes (adulto típico) | Personas mayores con diabetes: objetivos clínicos habituales | Cuándo debe llamar a su médico |
| En ayunas / Antes del desayuno | 70 – 99 mg/dL | 80 – 180 mg/dL (varía según el estado de salud) | Valores repetidos 180 durante varios días |
| Antes de las demás comidas | 70 – 110 mg/dL | 80 – 180 mg/dL (personalizado) | Lecturas constantes fuera del rango objetivo |
| 2 horas después de las comidas | Menos de 140 mg/dL | 100–180 mg/dL (límites más amplios para personas mayores frágiles) | Siempre por encima de 200 o por debajo de 70 |
| A la hora de acostarse | 100 – 140 mg/dL | 110 – 180 mg/dL (enfoque de seguridad) | Valores bajos frecuentes durante la noche, o valores altos superiores a 250 |
Los valores de referencia para el diagnóstico de la diabetes en sí —glucemia en ayunas ≥126 mg/dL o HbA1c ≥6,5 %— no varían con la edad. Sin embargo, los rangos de control recomendados para las personas que ya padecen diabetes suelen ser más flexibles en los adultos mayores, con el fin de prevenir reacciones peligrosas de hipoglucemia.
Entender los valores: en ayunas, posprandial y A1C
Antes de entrar en los valores recomendados según la edad, aclaremos qué nos indica cada tipo de medición de la glucemia.
Glucemia en ayunas (FBG)
Tu nivel de glucosa en sangre después de haber estado sin comer durante al menos 8 horas; normalmente se mide a primera hora de la mañana, antes del desayuno.
Categorías típicas para adultos:
- Menos de 70 mg/dL = Niveles bajos de azúcar en sangre (hipoglucemia)
- 70–99 mg/dL = Normal (sin diabetes)
- 100–125 mg/dL = Rango de prediabetes
- 126 mg/dL o más (en dos ocasiones distintas) = Diabetes
Tu nivel de glucosa en ayunas sirve como referencia: indica cómo gestiona tu cuerpo la glucosa cuando no estás digiriendo alimentos.
Valores antes de la comida y 2 horas después de la comida
Antes de las comidas (preprandial): Estos valores deberían ser similares a los niveles en ayunas, que suelen oscilar entre 70 y 110 mg/dL en adultos sin diabetes. En el caso de las personas mayores con diabetes, el rango objetivo suele ampliarse a 80–130 mg/dL, o incluso más, si existe riesgo de hipoglucemias peligrosas.
Después de las comidas (posprandial): Se mide exactamente 2 horas después de empezar a comer. En el caso de los adultos sin diabetes, los niveles deben mantenerse por debajo de 140 mg/dL. Para las personas con diabetes, las pautas suelen permitir hasta 180 mg/dL, especialmente en el caso de los adultos mayores.
Las lecturas posteriores a las comidas muestran cómo gestiona tu cuerpo una carga de glucosa. Los picos pronunciados —por ejemplo, un salto de 90 a 250 mg/dL— pueden indicar que las comidas contienen demasiados carbohidratos o que es necesario ajustar el horario de la medicación.

A1C (HbA1c)
Tu nivel promedio de azúcar en sangre durante los últimos 2 o 3 meses. Los glóbulos rojos absorben glucosa mientras circulan; la prueba de A1C mide qué porcentaje de tu hemoglobina tiene glucosa unida.
Valores de corte para el diagnóstico:
- Por debajo de 5,71 TP3T = Normal
- 5,7–6,41 TP3T = Prediabetes
- 6.5% o superior = Diabetes
En el caso de las personas a las que ya se les ha diagnosticado diabetes, el objetivo de A1C depende de la edad y el estado de salud. Los adultos más jóvenes y sanos suelen fijarse un objetivo inferior al 7,1 %; en cambio, los adultos mayores con necesidades de salud complejas pueden tener objetivos de entre el 7,5 % y el 8,5 % para reducir el riesgo de hipoglucemia.
Tu A1C ofrece una visión general sin tener en cuenta las fluctuaciones diarias. Se controla cada 3 a 6 meses para orientar el tratamiento a largo plazo.
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Niveles normales de azúcar en sangre en personas mayores sin diabetes
La edad por sí sola no modifica la definición médica de un nivel “normal” de azúcar en sangre. Los rangos de diagnóstico —en ayunas por debajo de 100 mg/dL, A1C por debajo de 5,71 %— se aplican a adultos de todas las edades.
Sin embargo, hay otros factores comunes en las personas mayores puede afectan a los objetivos individuales:
- Deterioro de la función renal
- Varios medicamentos
- Menor capacidad para reconocer los síntomas de la hipoglucemia
- Mayor riesgo de caídas o confusión debido a las bajadas de glucosa
Tabla 2: Rangos “normales” típicos (adultos mayores de 50 años sin diabetes)
| Prueba | Rango normal |
| Glucemia en ayunas | 70–99 mg/dL |
| 2 horas después de las comidas | Menos de 140 mg/dL |
| A1C | Por debajo de 5,71 TP3T |
A medida que envejecemos, la sensibilidad del cuerpo a la insulina puede disminuir ligeramente. Es posible que, en ocasiones, se registre una glucosa en ayunas de 102 mg/dL o una lectura posprandial de 145 mg/dL. Aunque técnicamente estos valores se encuentran en la zona de “prediabetes”, no siempre significan que se requiera una intervención inmediata, especialmente si influyeron factores relacionados con el estilo de vida (estrés, falta de sueño, una enfermedad reciente).
Cuándo acudir al médico:
- Los valores en ayunas se mantienen constantemente en el rango de 100 a 125 mg/dL
- A1C entre 5,7 y 6,41 TP3T
- Sed inexplicable, micción frecuente o cansancio
- Antecedentes familiares de diabetes y valores límite
Tu médico puede evaluar tu riesgo general y recomendarte cambios en tu estilo de vida (dieta, actividad física, control del peso) o, en algunos casos, medicación preventiva.
Niveles de glucemia recomendados para las personas mayores con diabetes
El control de la diabetes en las personas mayores requiere un enfoque diferente al de las personas más jóvenes. La Asociación Americana de Diabetes (ADA) destaca que los objetivos deben personalizarse en función de:
- Salud general y esperanza de vida
- Riesgo de hipoglucemia grave (bajo nivel de azúcar en sangre)
- Presencia de otras enfermedades crónicas
- Función cognitiva y capacidad de autocontrol
A menudo es más importante evitar las hipoglucemias graves que lograr un control estricto. Un nivel de azúcar en sangre que descienda a 50 mg/dL puede provocar caídas, confusión o incluso pérdida del conocimiento, lo que supone una emergencia grave para las personas mayores. Por otro lado, un nivel ligeramente más alto (por ejemplo, 140 en ayunas en lugar de 110) suele tolerarse bien a corto plazo.
Tabla 3: Objetivos según la ADA para adultos mayores con diabetes
| Estado de salud | Objetivo de A1C | En ayunas / Antes de las comidas | A la hora de acostarse / Por la noche |
| Relativamente sano (pocas imperfecciones, en buen estado) | Menos de 7 – 7,51 TP3T | 80 – 130 mg/dL | 100 – 140 mg/dL |
| Enfermedades crónicas múltiples (enfermedades cardíacas, problemas cognitivos leves) | 7,5 – 8% | 90 – 150 mg/dL | 100 – 180 mg/dL |
| Muy frágil / Esperanza de vida limitada (demencia avanzada, enfermedad en fase terminal) | 8 – 8,51 TP3T o superior | 100 – 180 mg/dL | 110 – 200 mg/dL |
¿Por qué unos objetivos menos estrictos?
- La seguridad es lo primero: Las personas mayores suelen presentar síntomas de advertencia menos evidentes cuando les baja el nivel de azúcar en la sangre. Para cuando sienten mareos, es posible que el nivel de glucosa ya sea peligrosamente bajo.
- Menos complicaciones con el paso del tiempo: Si la esperanza de vida se ve limitada por otras afecciones, el riesgo de sufrir complicaciones a largo plazo de la diabetes (daño nervioso, pérdida de la visión) pasa a ser menos relevante que la prevención de emergencias inmediatas.
- Calidad de vida: Las dietas estrictas y los ajustes frecuentes de la insulina pueden restar placer a las comidas y a las actividades sociales. Un control equilibrado favorece una mejor calidad de vida.
Cuando el nivel de azúcar en sangre es demasiado bajo: cómo reconocer la hipoglucemia
La hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en sangre) se define como un valor inferior a 70 mg/dL. En las personas mayores, los episodios de hipoglucemia pueden ser especialmente peligrosos, ya que los síntomas pueden ser sutiles o confundirse con otros problemas.
Síntomas comunes de la hipoglucemia:
- Temblores, sudoración o sensación de debilidad repentina
- Mareos o sensación de aturdimiento
- Confusión o dificultad para concentrarse
- Latidos cardíacos acelerados
- Hambre o náuseas
- Irritabilidad o cambios de humor
En las personas mayores, hay que estar atento a:
- Somnolencia o letargo inusuales
- Dificultad para articular las palabras
- Pérdida de equilibrio o coordinación
- Cambios repentinos de personalidad
Consejos de prevención:
- No te saltes las comidas ni retrases la hora de comer
- Lleva contigo pastillas de glucosa o caramelos duros cuando salgas
- Comprueba tu nivel de azúcar en sangre antes de conducir o hacer ejercicio
- Consulte con su médico los medicamentos que toma: algunos fármacos para la diabetes provocan más hipoglucemias que otros
Cuando el nivel de azúcar en sangre es demasiado alto: síntomas de la hiperglucemia
Los niveles altos de azúcar en sangre (hiperglucemia) suelen referirse a valores que se mantienen por encima de los 180 mg/dL (en ayunas) o por encima de los 250 mg/dL en cualquier momento. Aunque no son tan peligrosos de forma inmediata como las hipoglucemias graves, los niveles altos prolongados pueden provocar complicaciones graves.
Síntomas de un nivel alto de azúcar en la sangre:
- Aumento de la sed y sequedad en la boca
- Necesidad frecuente de orinar (especialmente por la noche)
- Visión borrosa
- Fatiga o cansancio inusual
- Cortes o llagas que tardan en curarse
- Infecciones frecuentes (del tracto urinario, de la piel, por hongos)
Cuándo debe llamar a su médico:
- Niveles en ayunas superiores a 180 mg/dL durante varios días seguidos
- Valores postprandiales que superan sistemáticamente los 250 mg/dL
- Los resultados de la prueba de A1C están subiendo por encima de tu objetivo
- Síntomas que interfieren con las actividades cotidianas
Situaciones médicas urgentes:
- Nivel de azúcar en sangre superior a 300 mg/dL con síntomas como sed intensa, confusión o respiración acelerada
- Síntomas de la cetoacidosis diabética (CAD): aliento con olor a fruta, náuseas, vómitos y dolor abdominal
- Síntomas del estado hiperglucémico hiperosmolar (EHH): deshidratación extrema, alteración del estado de conciencia (más frecuente en la diabetes tipo 2 en personas mayores)
Tanto la cetoacidosis diabética (CAD) como el síndrome de hiperglucemia prolongada (SHP) son emergencias médicas que requieren atención hospitalaria inmediata.

Por qué el control de la diabetes es diferente en las personas mayores
Hay varios factores relacionados con la edad que hacen que el control de la diabetes sea más complejo en las personas mayores.
Disminución de la sensibilidad a la hipoglucemia
Las personas mayores suelen sufrir “hipoglucemia asintomática”, en la que los signos de alerta habituales (temblores, sudoración) se atenúan o desaparecen. El nivel de azúcar en sangre puede bajar hasta los 50 mg/dL antes de que aparezcan síntomas perceptibles, lo que aumenta el riesgo de caídas y la confusión.
Múltiples medicamentos e interacciones farmacológicas
Las personas mayores suelen tomar varios medicamentos para tratar enfermedades cardíacas, la presión arterial, el colesterol y otras afecciones. Algunos medicamentos pueden:
- Aumentan el nivel de azúcar en sangre (esteroides, ciertos diuréticos)
- Reducción impredecible del nivel de azúcar en sangre (betabloqueantes, algunos antibióticos)
- Enmascaran los síntomas de la hipoglucemia (betabloqueantes)
Revisiones periódicas de la medicación con su médico o farmacéutico para detectar posibles interacciones y ajustar las dosis según sea necesario.
Alteraciones de la función renal y hepática
A medida que envejecemos, la función renal y hepática suele disminuir. Estos órganos metabolizan muchos medicamentos para la diabetes (especialmente la metformina, las sulfonilureas y la insulina). La disminución de su función puede provocar que los medicamentos se acumulen en el organismo, lo que aumenta el riesgo de hipoglucemias peligrosas.
Análisis de sangre de rutina (función renal, enzimas hepáticas) y ajustes en la medicación según los resultados de los análisis.
Retos nutricionales
Las personas mayores pueden enfrentarse a:
- Pérdida de apetito o dificultad para preparar comidas
- Problemas dentales que influyen en la elección de alimentos
- Problemas digestivos que limitan la ingesta de fibra o proteínas
- El aislamiento social conduce a hábitos alimenticios irregulares
Planes de alimentación sencillos, programas de comidas comunitarias o familiares y centros de día para adultos que ofrecen almuerzos y meriendas equilibrados en un entorno social.
Cambios cognitivos y funcionales
Una pérdida leve de memoria, cambios en la visión o la artritis pueden dificultar el autocontrol de la diabetes. Olvidarse de tomar la medicación, leer mal los resultados del medidor de glucosa o tener dificultades para manejar los diales de las plumas de insulina son problemas comunes.
Régimen simplificados (menos medicamentos, insulinas de acción prolongada), pastilleros, medidores con pantalla grande y apoyo para los cuidadores. Los programas diurnos para adultos también pueden ayudar con los recordatorios de medicación y el control de la glucemia durante el día.
Hábitos diarios que ayudan a las personas mayores a mantener más estable el nivel de azúcar en sangre
Las pequeñas rutinas constantes son las que más influyen en el control del azúcar en sangre. Estos consejos prácticos son útiles tanto para las personas mayores con diabetes como para aquellas que no la padecen.
Come comidas y refrigerios a horas regulares
Los largos periodos sin comer pueden provocar que el nivel de azúcar en sangre baje peligrosamente o dar lugar a un exceso de comida más tarde, lo que provoca un aumento repentino de la glucosa.
Qué hacer:
- Intenta hacer 3 comidas equilibradas y 1 o 2 tentempiés al día
- No te saltes el desayuno: marca el tono del día
- Si tienes poco apetito, opta por porciones pequeñas y ricas en nutrientes (yogur griego, frutos secos, queso, galletas integrales)
- Ten a la mano algunos bocadillos ligeros: fruta, palitos de queso, huevos duros
Prepara un plato equilibrado
La combinación de fibra, proteínas y grasas saludables ralentiza la digestión y evita los picos bruscos de azúcar en sangre.
Fórmula sencilla:
- La mitad del plato: Verduras sin almidón (verduras de hoja verde, brócoli, pimientos, tomates)
- Una cuarta parte del plato: Proteínas magras (pollo, pescado, frijoles, tofu, huevos)
- Una cuarta parte del plato: Cereales integrales o verduras con almidón (arroz integral, quinua, camote)
- Añadir: Una pequeña cantidad de grasas saludables (aceite de oliva, aguacate, frutos secos)
Secciones de vídeo: Incluso los carbohidratos saludables elevan el nivel de azúcar en la sangre. Al principio, usa tazas medidoras para aprender cuáles son las raciones adecuadas (1/2 taza de arroz o pasta cocidos, 1 rebanada de pan, 1 pieza pequeña de fruta).
Mantente hidratado
La deshidratación concentra el azúcar en sangre, lo que hace que los niveles suban. Las personas mayores a menudo no sienten sed hasta que ya están deshidratadas.
Qué hacer:
- Bebe agua a lo largo del día, no solo cuando tengas sed
- Intenta beber entre 6 y 8 vasos de agua al día (a menos que tu médico te haya recomendado limitar la ingesta de líquidos)
- Limita el consumo de bebidas azucaradas, incluidos los jugos y el té azucarado
- Las infusiones, el agua con gas y el agua con rodajas de limón o pepino cuentan
Haz ejercicio después de las comidas
Hacer un poco de ejercicio después de comer ayuda a los músculos a consumir la glucosa, lo que reduce los picos de azúcar en sangre después de las comidas en 20-30 mg/dL o más.
Qué hacer:
- Da un paseo de entre 10 y 15 minutos después de las comidas (aunque sea en el interior o por la casa)
- Si tiene movilidad limitada, realice ejercicios suaves en la silla
- Dobla la ropa, lava los platos o ordena la sala: cualquier movimiento ayuda
- Si toma insulina o sulfonilureas, compruebe su nivel de azúcar en sangre antes de hacer ejercicio para evitar hipoglucemias peligrosas
Toma los medicamentos con regularidad
Los medicamentos para la diabetes funcionan mejor cuando se toman con regularidad. Saltarse dosis o tomarlas a horas irregulares provoca fluctuaciones impredecibles en los niveles de azúcar en sangre.
Qué hacer:
- Utiliza un pastillero con compartimentos para cada día y cada hora
- Pon alarmas en el celular o vincula la toma de medicamentos a las rutinas diarias (con el desayuno, antes de acostarte)
- Nunca modifique las dosis de insulina o de los medicamentos por su cuenta; llame siempre primero a su médico
- Renueva tus recetas con antelación para que nunca te quedes sin ellas
Prioriza el sueño y controla el estrés
La falta de sueño y el estrés crónico elevan los niveles de cortisol y otras hormonas que aumentan el azúcar en la sangre. Una sola noche de sueño deficiente puede reducir la eficacia de la insulina al día siguiente.
Qué hacer:
- Intenta dormir entre 7 y 8 horas cada noche
- Mantén un horario constante para acostarte y levantarte
- Crea una rutina relajante para antes de dormir: leer, hacer estiramientos suaves, un baño caliente
- Practica técnicas para controlar el estrés: respiración profunda, meditación, pasatiempos, vida social
- Consulte con su médico si la ansiedad o la depresión le están afectando el sueño y el cuidado personal

Revisiones médicas periódicas
La diabetes evoluciona con el tiempo. Las visitas periódicas permiten a tu equipo médico ajustar la medicación, detectar complicaciones a tiempo y ofrecerte consejos actualizados.
Qué programar:
- Consultas de atención primaria o endocrinología cada 3 a 6 meses
- Prueba de A1C cada 3 a 6 meses
- Revisiones oftalmológicas anuales (detección de retinopatía)
- Revisiones anuales de los pies (para comprobar la sensibilidad, la circulación y el estado de la piel)
- Pruebas de función renal (sangre y orina) al menos una vez al año
- Limpiezas dentales cada 6 meses (la diabetes aumenta el riesgo de sufrir enfermedades de las encías)
Lleva siempre contigo:
- Tu registro de glucemia o medidor de glucosa
- Lista actual de medicamentos
- Preguntas sobre los síntomas, la alimentación o la actividad física
Más información: common illnesses in elderly
Conclusión
Controlar el nivel de azúcar en sangre en las personas mayores consiste en encontrar un equilibrio. El objetivo no es obtener valores perfectos todos los días, sino mantener niveles de glucosa estables y seguros que favorezcan la calidad de vida sin el temor constante a sufrir hipoglucemias peligrosas.
Recuerda:
- Los valores objetivo de glucemia se vuelven más flexibles con la edad y la complejidad de los problemas de salud
- Evitar la hipoglucemia grave suele ser más importante que lograr un control estricto de la HbA1c
- Los pequeños hábitos constantes —comidas regulares, platos equilibrados, actividad física moderada, cumplimiento del tratamiento farmacológico— son los que marcan la mayor diferencia
- No estás solo en esto: involucra a tu familia, a tus cuidadores, a los profesionales de la salud y a los recursos comunitarios
Ponte en acción:
- Imprime o guarda las tablas de esta guía y llévalas a tu próxima cita con el médico
- Pídele a tu médico que te confirme tus objetivos personales de control de la glucemia y cuándo debes pedir ayuda
- Involucre a los cuidadores, a los familiares o al personal del programa de atención diurna para adultos, para que no tenga que controlar el nivel de azúcar en sangre por su cuenta
- Consulte periódicamente a su equipo médico: el control de la diabetes evoluciona a medida que cambia su estado de salud
¿Necesitas ayuda para controlar la diabetes en casa? Guardería Sunrise Senior en Denver ofrece atención diurna estructurada, comidas equilibradas, administración de medicamentos y una supervisión atenta para personas mayores.
Nuestro equipo ayuda a las familias a controlar el nivel de azúcar en sangre de forma segura y a mantener hábitos saludables en un entorno social y acogedor. Llama al (303) 226-6882 o visite nuestro sitio web para descubrir cómo podemos contribuir a la salud y el bienestar de su ser querido.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Son realmente diferentes los niveles de glucosa en sangre recomendados para las personas mayores?
Sí. La Asociación Americana de Diabetes recomienda establecer metas personalizadas en función del estado de salud general, la esperanza de vida y el riesgo de hipoglucemia. Un control más estricto (A1C por debajo de 7%) puede beneficiar a las personas mayores sanas, mientras que los objetivos menos estrictos (A1C de 8 a 8,5%) son más seguros para las personas frágiles o con deterioro cognitivo.
El nivel de glucosa en sangre en ayunas de mi mamá es de 95. ¿Tiene prediabetes?
No. Un nivel de glucosa en ayunas de 95 mg/dL se encuentra dentro del rango normal (70–99). La prediabetes comienza a partir de los 100 mg/dL. Sin embargo, si presenta otros factores de riesgo (antecedentes familiares, sobrepeso, estilo de vida sedentario), es posible que su médico le recomiende cambios en el estilo de vida para prevenir una posible progresión de la enfermedad.
¿Se puede tener un nivel de azúcar en sangre demasiado bajo aunque no se padezca diabetes?
Sí, aunque es poco común. Ciertos medicamentos, saltarse comidas, el consumo excesivo de alcohol o algunas afecciones médicas poco frecuentes pueden provocar hipoglucemia en personas que no padecen diabetes. Si el nivel de azúcar en sangre desciende por debajo de 70 mg/dL de forma repetida, acuda al médico para que le haga una evaluación.
¿Con qué frecuencia deben medirse el nivel de azúcar en sangre en casa las personas mayores?
Depende del tratamiento. Las personas mayores que no toman medicamentos para la diabetes pueden medirse el nivel de azúcar en sangre solo de vez en cuando o basarse en los análisis de A1C cada pocos meses. Las que toman insulina pueden medírselo entre 2 y 4 veces al día. Su médico le indicará un programa de control según el tipo de medicamento y la estabilidad de su nivel de azúcar en sangre.
¿Es peligroso que el glucómetro marque 180 después de cenar?
No de inmediato, pero depende de los objetivos de cada persona. Para una persona mayor con un objetivo de A1C de 8%, una lectura posprandial de 180 mg/dL puede ser aceptable. Para alguien que busca un control más estricto, 180 podría indicar la necesidad de ajustar la medicación o cambiar la dieta. Lleve un registro de la tendencia y consulte con su equipo de atención médica.
¿El estrés o una enfermedad pueden elevar el nivel de azúcar en la sangre aunque me alimente bien?
Por supuesto. El estrés físico (infecciones, cirugías, lesiones) y el estrés emocional (duelo, ansiedad) activan la liberación de hormonas que elevan el nivel de azúcar en la sangre. Manténgase hidratado, siga tomando sus medicamentos, controle su nivel de glucosa con mayor frecuencia mientras esté enfermo y llame a su médico si los valores se mantienen altos durante varios días.
¿Debo ajustar mi medicación por mi cuenta si tengo el nivel de azúcar en sangre alto o bajo?
No. Nunca modifique las dosis de insulina ni deje de tomar los medicamentos para la diabetes sin consultar antes con su proveedor de atención médica. Llame al consultorio de su médico para que le orienten; ellos podrán aconsejarle sobre los ajustes seguros que debe realizar según su historial médico completo.
¿Pueden los programas diurnos para adultos ayudar a controlar la diabetes?
Sí. Los centros de día para adultos ofrecen rutinas estructuradas, comidas equilibradas, recordatorios para tomar los medicamentos y supervisión profesional. El personal puede controlar los niveles de azúcar en sangre, estar atento a los síntomas y coordinarse con las familias y los profesionales de la salud cuando surja alguna preocupación. Para las personas mayores que viven solas o los cuidadores familiares que deben compaginar el trabajo, los programas diurnos ofrecen un valioso apoyo y tranquilidad.



