Mantenerse activo es una de las cosas más importantes que las personas mayores pueden hacer por su salud a largo plazo. La actividad física regular ayuda a conservar la fuerza muscular, mejorar el equilibrio, cuidar la salud del corazón y mejorar el estado de ánimo en general.
Sin embargo, muchas personas mayores no saben muy bien por dónde empezar. Las membresías en los gimnasios pueden resultar intimidantes. El equipo puede ser caro. Y algunos ejercicios parecen demasiado arriesgados para las articulaciones que se van deteriorando con la edad. Por eso, los ejercicios con el peso corporal para personas mayores ofrecen una solución tan práctica y accesible.
Los ejercicios con el peso corporal utilizan el propio cuerpo como resistencia. No es necesario comprar equipo pesado ni gestionar una membresía de gimnasio. Estos movimientos se pueden realizar en la sala, en el dormitorio o en un espacio comunitario dedicado al bienestar. La mayoría son suaves para las articulaciones, fáciles de aprender y sencillos de adaptar según la comodidad y la capacidad de cada persona.
Esta guía te muestra 13 ejercicios sencillos con el propio peso corporal, diseñados especialmente para personas mayores. Ya tengas 65, 75 u 85 años, estos movimientos pueden ayudarte a sentirte más fuerte, más estable y con más confianza cada día.
¿Qué son los ejercicios con el peso corporal?
Los ejercicios con el peso corporal son movimientos que aprovechan el peso natural del cuerpo para desarrollar fuerza y mejorar la condición física. En lugar de levantar mancuernas o usar máquinas, se realizan movimientos que ponen a prueba los músculos mediante la gravedad y el control corporal.
Algunos ejemplos son las flexiones contra la pared, las sentadillas en silla, las marchas en pie y los puentes de glúteos. Cada uno de estos movimientos involucra a los principales grupos musculares y mejora la fuerza funcional sin ejercer una carga excesiva sobre las articulaciones.
No se necesita gimnasio ni equipo
Una de las mayores ventajas de los ejercicios con el peso corporal para las personas mayores es su sencillez. Solo se necesita una silla resistente, un espacio libre en el piso y suficiente espacio para mover los brazos con comodidad. Muchos ejercicios se pueden realizar incluso estando sentado, lo que los hace accesibles para las personas mayores con movilidad reducida.
Fácil de adaptar a diferentes niveles de habilidad
No todos los ejercicios se realizan exactamente igual para todas las personas. Una flexión contra la pared puede hacerse más fácil colocándose más lejos de la pared, o más difícil acercándose a ella. Una sentadilla con silla puede realizarse apoyándose completamente en los reposabrazos o con una ayuda mínima. Esta flexibilidad hace que el entrenamiento con el peso corporal sea ideal para las personas mayores, independientemente de su nivel de condición física.

Beneficios de los ejercicios con el peso corporal para las personas mayores
El ejercicio regular con el propio peso ofrece una amplia gama de beneficios para la salud física y mental de las personas mayores. Esto es lo que destacan de manera sistemática las investigaciones y los expertos en salud:
Mejora la fuerza y el tono muscular
Los ejercicios con el peso corporal que trabajan los principales grupos musculares (piernas, tronco, brazos y espalda) ayudan a frenar esta pérdida y a mantener la fuerza funcional necesaria para realizar actividades cotidianas como cargar la compra, subir escaleras o levantarse de una silla.
Ayuda a mantener el equilibrio y a prevenir las caídas
Las caídas son la principal causa de lesiones entre los adultos de 65 años o más. Los ejercicios con el peso del cuerpo centrados en el equilibrio, como las marchas en pie, las elevaciones de puntas y los «bird dogs», fortalecen los músculos estabilizadores y mejoran la coordinación, lo que reduce el riesgo de caídas peligrosas.
Aumenta la movilidad y la flexibilidad
La rigidez en las articulaciones y la limitación del rango de movimiento pueden hacer que las tareas cotidianas resulten difíciles. Los ejercicios suaves con el peso del propio cuerpo, basados en estiramientos, ayudan a mantener la flexibilidad articular, reducen la rigidez y facilitan un movimiento cómodo a lo largo del día.
Ayuda a mantener la independencia
La fuerza física y la movilidad son fundamentales para llevar una vida independiente. Las personas mayores que mantienen su capacidad funcional pueden ocuparse mejor de su cuidado personal, las tareas domésticas y la participación en la comunidad sin depender en gran medida de la ayuda de otros. El ejercicio con el peso corporal es una de las herramientas más eficaces para proteger esa independencia.
Contribuye a la salud de las articulaciones
Los ejercicios de bajo impacto con el peso corporal no dañan el cartílago ni las articulaciones. Movimientos como tocar los dedos de los pies estando sentado, hacer flexiones contra la pared y levantar las piernas permiten a las personas mayores mantenerse activas sin ejercer una presión excesiva sobre zonas vulnerables como las rodillas, las caderas y los hombros.
Aumenta tu energía y tu confianza
El ejercicio estimula la liberación de endorfinas, sustancias químicas naturales del cerebro que mejoran el estado de ánimo y reducen la sensación de estrés y ansiedad. Muchas personas mayores que mantienen rutinas de actividad física regulares afirman dormir mejor, tener más energía durante el día y sentir una mayor confianza en sus capacidades físicas.
Fomenta una mejor postura
Pasar mucho tiempo sentado, llevar una vida sedentaria o sufrir debilidad muscular puede provocar una mala postura, lo que aumenta el riesgo de sufrir dolor de espalda y dificultades respiratorias. Los ejercicios con el peso del cuerpo centrados en el tronco y la espalda ayudan a realinear la columna vertebral, fortalecer los músculos posturales y fomentar un movimiento erguido y digno.
Ejercicios con el peso corporal para mujeres mayores de 50 años
Las mujeres mayores de 50 años se enfrentan a una serie de consideraciones de salud específicas que hacen que los ejercicios con el peso corporal sean especialmente valiosos. Los cambios hormonales durante y después de la menopausia pueden acelerar la pérdida de densidad ósea y facilitar el aumento de peso en la zona abdominal. Al mismo tiempo, la salud de las articulaciones cobra mayor importancia a medida que disminuyen los niveles de estrógeno.
La buena noticia es que los ejercicios con el peso corporal para mujeres abordan directamente muchas de estas preocupaciones, sin necesidad de equipos costosos ni rutinas de alto impacto.
Enfoque en la salud ósea y articular
Los ejercicios con peso corporal —movimientos en los que el cuerpo soporta su propio peso contra la gravedad— se recomiendan para mejorar y mantener la densidad ósea. Para las mujeres mayores de 50 años, esto significa que actividades como las sentadillas con peso corporal, las flexiones contra la pared y los step-ups pueden desempeñar un papel importante en la reducción del riesgo de osteoporosis.
Entrenamiento de fuerza sin equipo pesado
El entrenamiento de fuerza no requiere una barra ni una máquina de pesas. Los ejercicios con el peso corporal para mujeres pueden desarrollar una fuerza significativa en la parte superior e inferior del cuerpo, así como en el tronco, utilizando únicamente el propio peso corporal y una silla estable. La constancia es mucho más importante que la cantidad de resistencia que se utilice.

Ejercicios suaves para el tronco y el equilibrio
Un tronco fuerte ayuda a proteger la zona lumbar, favorece una buena postura y mejora el equilibrio. Ejercicios como las torsiones sentadas, los puentes de glúteos y la postura del pájaro y el perro activan los músculos del tronco sin ejercer presión sobre la columna vertebral, lo que los convierte en opciones excelentes para las mujeres mayores de 50 años.
Ejercicios que facilitan las actividades cotidianas
El beneficio más práctico del entrenamiento con el peso corporal para las mujeres mayores es su relación directa con la vida cotidiana. Levantarse de una silla, estirar los brazos por encima de la cabeza, levantar objetos ligeros, subir escaleras: todas estas tareas cotidianas resultan más fáciles cuando se entrenan y mantienen los músculos necesarios. Estos ejercicios están diseñados teniendo en cuenta esa funcionalidad en la vida real.
13 ejercicios sencillos con el propio peso para personas mayores
Los siguientes ejercicios están diseñados para trabajar aspectos clave del acondicionamiento físico en la tercera edad: fuerza de la parte superior del cuerpo, fuerza de la parte inferior del cuerpo, estabilidad del tronco, equilibrio y movilidad.
Cada ejercicio es apto para principiantes y se puede adaptar según tu nivel de comodidad. Haz tantos como te parezcan adecuados para tu nivel actual; incluso 3 o 4 movimientos realizados con constancia pueden marcar una gran diferencia.
1. Flexiones contra la pared
Las flexiones contra la pared son uno de los ejercicios con el propio peso más adecuados para personas mayores que se inician en el ejercicio físico. Fortalecen el pecho, los hombros y los brazos, al tiempo que ejercen mucha menos presión sobre las muñecas y las articulaciones que las flexiones tradicionales en el suelo.
Cómo hacerlo:
- Ponte de pie frente a una pared, a una distancia de aproximadamente un brazo.
- Coloca las palmas de las manos apoyadas contra la pared, a la altura de los hombros y separadas a la anchura de estos.
- Dobla lentamente los codos para acercar el pecho a la pared.
- Haz una pausa de un momento y luego vuelve a la posición inicial.
- Repite entre 8 y 12 veces. Descansa y luego haz entre 1 y 2 series más.
Consejo: Acércate a la pared para que el movimiento te resulte más fácil; aléjate de ella para aumentar la dificultad a medida que ganes fuerza.
2. Sentadillas en silla / Levantarse de la silla
Las sentadillas en silla —también conocidas como «sentarse y levantarse»— se encuentran entre los ejercicios con el peso corporal más prácticos para las personas mayores. Este movimiento imita la acción de levantarse y sentarse en una silla, lo que lo convierte en uno de los ejercicios más funcionales para mantener la independencia.
Cómo hacerlo:
- Siéntate en el borde delantero de una silla resistente, con los pies apoyados en el suelo y separados a la altura de las caderas.
- Inclínate ligeramente hacia adelante desde las caderas (no desde la cintura).
- Empuja con los talones y utiliza los músculos de las piernas para levantarte por completo.
- Haz una breve pausa mientras estás de pie y, a continuación, baja lentamente hasta volver a la posición inicial.
- Repite entre 8 y 12 veces.
3. Marchas en pie
Las marchas en pie son un ejercicio suave y de bajo impacto que mejora la coordinación, la circulación y la fuerza de los flexores de la cadera. Además, constituyen una actividad cardiovascular ligera que calienta el cuerpo sin forzar las articulaciones.
Cómo hacerlo:
- Ponte de pie detrás de una silla, sujetándote ligeramente al respaldo para mantener el equilibrio.
- Levanta la rodilla derecha hasta la altura de la cadera (o tan alto como te resulte cómodo).
- Bájala y luego levanta la rodilla izquierda.
- Sigue alternando con un ritmo de marcha lento y controlado.
- Camina durante 30 segundos a 1 minuto. Descansa y repite.
4. Elevaciones de piernas
Las elevaciones de piernas ayudan a fortalecer los flexores de la cadera, los cuádriceps y los glúteos. Se pueden realizar tanto de pie (sujetándose a una silla para mantener el equilibrio) como sentado, lo que las convierte en uno de los ejercicios con el propio peso más versátiles para las personas mayores.
Cómo hacerlo:
Opción A – De pie: Agárrate al respaldo de una silla. Con la pierna estirada, levántala hacia adelante unos 30 centímetros. Mantén la posición durante 2 segundos y luego bájala lentamente. Repite 10 veces con cada pierna.
Opción B – Sentado: Siéntate con la espalda recta en una silla. Estira una pierna y levántala unos centímetros del asiento. Mantén la posición durante 2 segundos y luego bájala. Repite 10 veces con cada pierna.
5. Flexiones de bíceps
Unos brazos fuertes ayudan en las tareas cotidianas, como levantar bolsas, transportar objetos y alcanzar objetos por encima de la cabeza. Las flexiones de bíceps se pueden realizar con mancuernas ligeras, bandas elásticas o incluso objetos domésticos como botellas de agua, lo que las convierte en un elemento versátil de cualquier rutina de ejercicios con el peso corporal para mujeres.
Cómo hacerlo:
- Ponte de pie o siéntate con la espalda recta y los brazos colgando a los lados.
- Dobla lentamente los codos y lleva las manos hacia los hombros.
- Contrae los bíceps al llegar al punto más alto del movimiento.
- Baja las manos lentamente.
- Repite entre 10 y 12 veces.
6. Extensiones de tríceps
Los tríceps son los responsables de los movimientos de empuje, como levantarse de una silla o abrir una puerta. Mantenerlos fuertes ayuda a las personas mayores a realizar las tareas de la parte superior del cuerpo que llevan a cabo a diario.
Cómo hacerlo:
- Siéntate o ponte de pie con una pesa ligera o una botella de agua en una mano.
- Levanta el peso por encima de la cabeza con el brazo completamente extendido.
- Dobla lentamente el codo para bajar la pesa detrás de la cabeza.
- Estira el brazo hacia atrás hasta volver a la posición inicial.
- Repite 10 veces y luego cambia de brazo.
7. Elevaciones
Los ejercicios de subida de escalones imitan el movimiento de subir escaleras y son excelentes para desarrollar la fuerza de las piernas, la coordinación y el equilibrio funcional. Utiliza un escalón bajo, un bordillo o una escalera estable, y asegúrate siempre de tener una barandilla o una pared cerca para apoyarte.
Cómo hacerlo:
- Colócate al pie de un solo escalón que tenga barandilla.
- Da un paso hacia adelante con el pie derecho, empujando con el talón para levantar el cuerpo.
- Lleva el pie izquierdo hacia arriba para que se junte con él.
- Da un paso hacia atrás primero con el pie derecho y luego con el izquierdo.
- Repite 8 veces y, a continuación, empieza con el pie izquierdo y haz 8 más.
8. Torsiones sentadas
Las torsiones sentadas mejoran la rotación de la columna vertebral y la activación de los músculos del tronco, dos aspectos que se deterioran con la edad. Este movimiento suave es ideal para las personas mayores que pasan mucho tiempo sentadas y desean mantener una movilidad cómoda y sin dolor.
Cómo hacerlo:
- Siéntate erguido en una silla resistente con los pies apoyados en el suelo.
- Cruza los brazos sobre el pecho o coloca las manos sobre los muslos.
- Gira lentamente la parte superior del cuerpo hacia la derecha, manteniendo las caderas fijas.
- Mantén la posición durante 2 segundos y luego vuelve al centro.
- Gira hacia la izquierda. Repite de 8 a 10 veces en cada lado.
9. Elevaciones de puntas
Las elevaciones de puntas fortalecen los músculos del tobillo y la parte inferior de las piernas, que son fundamentales para la estabilidad al caminar. La debilidad en los tobillos es una causa frecuente de caídas en las personas mayores, por lo que este sencillo ejercicio ofrece un beneficio protector significativo.
Cómo hacerlo:
- Colócate detrás de una silla y agárrate ligeramente al respaldo para apoyarte.
- Mantén los pies apoyados en el suelo, separados a la altura de las caderas.
- Levántate lentamente apoyándote en la punta de los pies.
- Mantén la posición en la parte superior durante 2 segundos.
- Baja lentamente. Repite entre 10 y 15 veces.
10. Golpecitos con los dedos de los pies sentado
Los toques de pies sentado son un ejercicio ideal para principiantes, especialmente para personas mayores con movilidad reducida. Favorecen la circulación en la parte inferior del cuerpo, activan los músculos de las piernas y mejoran la coordinación básica.
Cómo hacerlo:
- Siéntate cómodamente en una silla con los pies apoyados en el suelo.
- Levanta los dedos del pie derecho del suelo sin levantar el talón.
- Vuelve a apoyar las puntas de los pies en el suelo.
- Repite el movimiento con el pie izquierdo.
- Alterna los pies a un ritmo constante durante 30 a 60 segundos.
11. Puente glúteo
El puente de glúteos fortalece las caderas, los glúteos y la zona lumbar, músculos que favorecen la postura, la comodidad al caminar y la capacidad de levantarse desde una posición sentada. Se realiza tumbado en el suelo, por lo que es ideal para personas mayores que pueden tumbarse y levantarse con comodidad.
Cómo hacerlo:
- Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, separados a la altura de las caderas.
- Apoya los brazos a los lados del cuerpo para mantener el equilibrio.
- Contrae los músculos del tronco y empuja con los talones para levantar las caderas del suelo.
- Mantén la posición en la parte superior durante 2 o 3 segundos, manteniendo las caderas alineadas.
- Baja lentamente. Repite 10 veces.
12. Círculos tumbado de lado
Los círculos de cadera en posición lateral movilizan suavemente la articulación de la cadera a la vez que fortalecen los músculos externos de la cadera, una zona que suele debilitarse con la edad. Este ejercicio mejora la flexibilidad de la articulación y ayuda a mantener la estabilidad al caminar.
Cómo hacerlo:
- Acuéstate de costado con las piernas una encima de la otra y la cabeza apoyada en el brazo de abajo.
- Levanta la pierna de arriba unos 30 centímetros.
- Dibuja lentamente pequeños círculos en el aire con el pie levantado.
- Haz entre 8 y 10 círculos hacia adelante y, a continuación, entre 8 y 10 círculos hacia atrás.
- Gírate hacia el otro lado y repite el ejercicio.
13. Perro de caza
El «bird dog» es un ejercicio aparentemente sencillo que desarrolla la fuerza del tronco, mejora el equilibrio y fortalece los músculos de la espalda. Es uno de los ejercicios favoritos de los fisioterapeutas para personas mayores, ya que requiere coordinación y control más que intensidad.
Cómo hacerlo:
- Empieza a cuatro patas, con las manos debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas.
- Contrae los músculos del tronco para estabilizar la columna vertebral.
- Extiende lentamente el brazo derecho hacia adelante y, al mismo tiempo, la pierna izquierda hacia atrás.
- Mantén la postura entre 3 y 5 segundos, sin mover las caderas.
- Vuelve a la posición inicial y repite el ejercicio en el lado contrario.
- Haz 8 repeticiones por cada lado.
Cómo contribuyen los programas diurnos para adultos al bienestar físico de las personas mayores
Hacer ejercicio solo puede resultar complicado. La motivación se desvanece. Las técnicas no se corrigen. Surgen dudas sobre la seguridad y no hay nadie cerca para ayudar. Para muchas personas mayores, el ejercicio supervisado en un programa diurno estructurado para adultos ofrece algo que los entrenamientos en casa simplemente no pueden brindar.
Clases de ejercicio dirigidas
Los programas diurnos para adultos, como Sunrise Adult Daycare en Denver, ofrecen actividades físicas dirigidas por profesionales y diseñadas específicamente para personas mayores. Entre ellas se incluyen ejercicios suaves en posición sentada, entrenamiento del equilibrio y clases de movimiento en grupo, todas ellas dirigidas por personal capacitado que comprende las necesidades y limitaciones físicas de las personas mayores.
Actividades de bienestar seguras y supervisadas
La seguridad es una preocupación fundamental para las personas mayores que hacen ejercicio por su cuenta. En un entorno supervisado, el personal capacitado puede responder rápidamente ante cualquier signo de malestar, fatiga o problema de salud. El equipo se selecciona teniendo en cuenta la seguridad de las personas mayores, y los movimientos se adaptan al nivel de capacidad de cada uno, de modo que nunca se exige a los participantes más de lo que es seguro para ellos.
Motivación social y rutina
Las investigaciones demuestran que las personas mayores son más propensas a mantener una rutina de ejercicio cuando la practican en compañía de otras personas. El ejercicio en grupo fomenta la responsabilidad, la motivación amistosa y un sentido de propósito común. Para las personas mayores que, de otro modo, podrían saltarse una sesión de ejercicio en casa, la energía social de una clase grupal puede marcar la diferencia.
Seguimiento y apoyo en materia de salud
Muchos programas de atención diurna para adultos incluyen el control básico de la salud —como la medición de la presión arterial, el apoyo a la hidratación y la observación de cualquier síntoma inusual— como parte de sus servicios habituales. Esta integración del bienestar y el control de la salud ofrece una mayor seguridad y tranquilidad tanto a las personas mayores como a sus familiares cuidadores.
Centro de atención diurna para adultos Sunrise: la comunidad dedicada al bienestar de las personas mayores de Denver
En Sunrise Adult Daycare, creemos que mantenerse activo debe ser una experiencia alegre, segura y en la que se sienta apoyado. Nuestro programa diurno ofrece actividades físicas guiadas, ejercicios para el bienestar mental, actividades artísticas creativas, comidas nutritivas y un seguimiento médico atento.
Nos enorgullece prestar nuestros servicios a las personas mayores y a sus familias en el área de Denver.
- 2500 S. Sheridan Blvd, Denver, CO
- 303-226-6882
Contáctenos hoy mismo para saber cómo nuestro programa de atención diurna para adultos puede contribuir a la salud y la independencia de su ser querido.
Conclusión
Los ejercicios con el peso corporal para personas mayores ofrecen una forma segura, accesible y muy eficaz de conservar la fuerza, mantener el equilibrio y favorecer la independencia a largo plazo. No se necesita un gimnasio, ni equipo especial, ni una rutina de entrenamiento intensa; solo movimientos suaves y constantes que se adapten a su capacidad actual y le animen poco a poco a ganar fuerza.
Ya sea que seas una persona mayor que se encarga de hacer ejercicio a diario por tu cuenta, un cuidador que apoya la rutina de bienestar de un ser querido o una familia que está explorando opciones de atención estructurada, el paso más importante es, sencillamente, empezar. Empieza con dos o tres ejercicios de esta lista. Avanza a tu propio ritmo. Celebra los pequeños logros.
Incluso unos pocos minutos de ejercicio suave y específico cada día pueden generar mejoras significativas en los niveles de energía, el equilibrio, la confianza y la calidad de vida.
Para las personas mayores que podrían beneficiarse de orientación profesional, apoyo social y una rutina diaria estructurada de bienestar, los programas de atención diurna para adultos, como Sunrise Adult Daycare, ofrecen un entorno seguro y enriquecedor en el que se combinan el ejercicio, la salud y la vida en comunidad.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Son seguros los ejercicios con el peso corporal para las personas mayores?
Sí, para la gran mayoría de las personas mayores, los ejercicios con el peso corporal son una forma de actividad física segura y muy recomendable. Dado que utilizan el propio peso del cuerpo en lugar de cargas externas pesadas, suelen ser suaves para las articulaciones que se van deteriorando con la edad y pueden adaptarse a una amplia variedad de niveles de condición física y situaciones de salud.
¿Cuáles son los mejores ejercicios con el peso corporal para las personas mayores?
Los mejores ejercicios con el peso corporal para las personas mayores son aquellos que favorecen los movimientos funcionales de la vida cotidiana. Las sentadillas con silla, las flexiones contra la pared, las marchas de pie, las elevaciones de piernas, las elevaciones de puntas y los giros sentados se encuentran entre los más recomendados, ya que mejoran la fuerza, el equilibrio y la movilidad necesarios para realizar tareas cotidianas como ponerse de pie, caminar, subir escaleras y alcanzar objetos.
¿Son eficaces los ejercicios en silla para las personas mayores?
Por supuesto. Los ejercicios en silla son una opción excelente para las personas mayores con movilidad reducida, problemas de equilibrio o que se están recuperando de una enfermedad o lesión. Los movimientos realizados en posición sentada, como tocar los dedos de los pies, levantar las piernas, girar el tronco y hacer flexiones de bíceps, siguen trabajando los principales grupos musculares y favorecen la circulación, todo ello desde la seguridad que ofrece una silla estable.
¿Con qué frecuencia deben hacer ejercicio las personas mayores?
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Asociación Americana del Corazón recomiendan que las personas mayores traten de realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada a la semana, además de ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días a la semana. Para los principiantes, esto podría traducirse en tres sesiones de ejercicio de 10 minutos al día, en lugar de una sola sesión más larga. La clave es la constancia: incluso el ejercicio suave y regular ofrece beneficios significativos en comparación con la inactividad. Los días de descanso entre las sesiones de fortalecimiento también permiten que los músculos se recuperen y se fortalezcan.
¿En qué consiste la regla del 3-3-3 para los entrenamientos?
La regla del 3-3-3 para el ejercicio físico es una recomendación informal que sugiere hacer ejercicio tres días a la semana, durante al menos 30 minutos por sesión, centrándose en tres áreas clave: la capacidad cardiovascular, el entrenamiento de fuerza y la flexibilidad.
¿Es eficaz el entrenamiento con el peso corporal para las personas mayores?
Sí, el entrenamiento con el peso corporal es muy eficaz para las personas mayores. Numerosos estudios han demostrado que los ejercicios de resistencia que utilizan únicamente el peso corporal pueden mejorar significativamente la fuerza muscular, el equilibrio, la movilidad y la aptitud funcional general en las personas mayores, incluso en aquellas que recién comienzan a hacer ejercicio.



